jueves, 24 de mayo de 2007

Salvemos el Metro

El Metro era la joya de nuestra ciudad y rápidamente se está transformando en una chatarra ineficiente. Siempre fue y será de todos los chilenos y por cierto la mayoría de sus usuarios no pertenecían al ABC1C2 para hablar en términos taxonómicos.
Era hermoso ver a gente muy humilde comportándose con gran caballerosidad y respeto y con una civilidad que cualquier país sudamericano y hasta europeo nos envidiaba.
Ahora que el servicio ha sido completamente degenerado probablemente empezarán las rayas, los vandalismos, los destrozos y los escupitajos. No porque accedan personas de "menor educación" sino porque esa comunión entre los ciudadanos y el Metro, hija del orgullo y del sentirse remunerados por un buen servicio se ha roto, quizás para siempre.

Qué podemos hacer?

1 comentario:

Cristián Miquel dijo...

La solución esta en la superficie. Con esto me refiero a resolver el problema del transporte de buses de superficie que es el que derivó el problema al metro.
La solución de ese problema es más complejo pero a mi parecer pasa principalmente (pero no únicamente) por la modificación de los recorridos en atención a lo que la iniciativa privada había establecido durante años en Chile, en reemplazo de esta planificación central de recorridos, por que eso es finalmente lo que ha ocurrido acá, otro ejemplo más de los riesgos que significa planificar a nivel de estado los asuntos a los que la sociedad debería llegar en atención a sus necesidades y posibilidades.