Los impulsos juveniles se encuentran hoy desviados a labores poco creativas y desembocan en un caudal de delincuencia y actos violento-políticos o violento-criminales de inherente vacuidad intelectual.
Los deportes y el apoyo de las actividades deportivas en las zonas urbanas de mayor (y menor también) riesgo social o ingresos mas reducidos, será una manera de cambiar y reencauzar las energías descontroladas de nuestras juventudes.
Vemos como Argentina es un país con un alto índice de pobreza, pero aun así, incluso en las zonas más pobres se apoya la deporte de mucho mejor manera (también por un impulso privado y cultural) y no hay mejor ejemplo que los últimos triunfos de las selecciones de rugby y de fútbol de ese país.
¿Que pasa con el nuestro? que es un país mucho más pequeño y debería ser más fácil administrar.
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